Afrofuturismo y futuros musulmanes. Futuros no oficiales

Fotograma del cortometraje kenyano Pumzi (Wanuri Kahiu, 2009)

Nos encontramos en ocasiones con el reto de pensar el futuro de maneras más creativas, o al menos de maneras alternativas. Pero lo que daríamos por poder tener otras gafas… Nos suele costar hasta cierto límite. Damos por hecho, ya de entrada, que el futuro puede estar pre-escrito. O si ya abrazamos la idea de que el futuro, en singular, no existe, podemos acabar cayendo en los tópicos e imágenes de siempre. Y tenemos multitud de limitaciones debido a nuestros sesgos, psicológicos y culturales, y nuestras experiencias y vivencias.

Es cierto que nos cuesta pensar fuera de aquello a lo que estamos habituadas. Si volvemos a esa frase atribuida a F. Jameson o a Zizek, «Nos es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo«,  primero nos sintetiza en pocas palabras nuestra facilidad por tender hacia las miradas distópicas y apocalípticas sobre el devenir, frente a la dificultad de imaginar alternativas, el final de algo que creemos que no pueden haber otras alternativas. Además, nos habla que, justamente, tenemos cierta incapacidad en imaginar mundos no capitalistas (y no necesariamente socialistas por defecto).

El concepto que tenemos de futuro no es universal. En diferentes culturas, a lo largo del tiempo, han percibido de muy distintas maneras aquello que no es el presente ni tampoco el pasado. Junto a otras tendencias de carácter poscolonial, en las últimas décadas han ido surgiendo distintas corrientes en las que se han detenido a entender qué es el futuro en general, y lo qué es para sí mismas, para otras culturas o comunidades. Vamos a darle breves repasos para irlas situando.

 

Afrofuturismo

Marvel Studios

El afrofuturismo en los últimos años ha ido sonando más, con más énfasis desde que Black Panther (R. Coogler, 2018) se estrenara en todos los cines del mundo. Término acuñado por alguien ajeno pero observador, Mark Dery, en 1994 (Flame Wars: The Discourse of the Cyberculture) se define como una corriente liderada por colectivos y personas afroamericanas y africanas donde tratan de redefinir desde sus términos qué significa sus futuros o la relación con tecnopolíticas descolonizadas.

Sobre todo con una perspectiva de crítica a la colonización y explotación que sufrieron siglos atrás y aun siguen sufriendo consecuencias y derivas de muy múltiples maneras. No es casualidad que la Wakanda del universo Marvel, difundido masivamente con las últimas películas, han tenido un atractivo magnético y una acogida especial justo coincidiendo cuando las voces críticas con la represión de las comunidades afroamericanas están ganando más visibilidad en el propio mainstream (#Blacklivesmatter…).

Sin embargo, no nació en los años 90, pues es rastreable ya en los años 50, sobre todo en el plano de la música, con artistas como Sun Ra liderando la Sun Ra Arkestra. Explorando a través de temas con títulos asociados a viajes y ‘colonización’ espacial (‘Space is the place’ como mantra), definió una nueva vía de exploración cosmogónica y simbólica recuperando figuras arquetípicas de muchas culturas africanas, incluyendo el Antiguo Egipto. Una vía de redefinición de coordenadas culturales. Proyectándose en la especulación para reposicionar posibles vías de identidad y avance de los hijos e hijas de la Diáspora sin caer en una usual revisión del pasado esclavista o de una escasamente estudiada Historia de África (en comparación a la Historia de Europa y Occidente).

Los afrofuturismos, pues, pueden tener una definición más amplia que una simple ‘movida estética mashup de cosas futuristas con elementos africanos’. En la wikipedia inglesa lo sintetizan a la perfección:

Afrofuturism is a cultural aesthetic, philosophy of science, and philosophy of history that explores the developing intersection of African Diaspora culture with technology»

[trad: el afrofuturismo es una estética cultural, una filosofía de la ciencia y una filosofía de la historia que explora la intersección en desarrollo de la cultura de la Diáspora Africana con la tecnología]

Es mucho más que un género de ciencia-ficción, y es en la música, uno de los recursos narrativos y espirituales centrales en distintas culturas afro, donde ha tenido más impacto: desde las hermanas Knowles (Beyoncé y Solange) introduciendo toques afrofuturistas en diversos espacios (sobre todo en la puesta en los escenarios), hasta Flying Lotus o el rapero, escritor y productor experimental Saul Williams, pasando por Janelle Monae, uno de los iconos con más volumen de trabajo en este territorio. A colación de esto, ella, junto a Ytasha Womack, comisariaron una bonita playlist de música afrofuturista. El título, un guiño al ensayo de Mark Dery

Janélle Monae. I like that (2018)

 

Y aquí la «emotional picture», una película acompañando su último disco, «Dirty Computer» (2018)

En la ciencia-ficción literaria, fílmica, entre otras disciplinas, también tienen representaciones especiales. A mencionar los trabajos de Octavia Butler -que volveré a mencionar por interseccionar su trabajo con el feminismo y lo queer-, Samuel R. Delany, Nnedi Orokafor, Wanuri Kahiu, Terence Nance, Be Phat Motel, Frances Bodomo…

Fuente: Crononauta

Lecturas recomendadas:

  • Afroféminas. (2018) Wakanda. Un futuro esperando ser creado  https://afrofeminas.com/2018/03/02/wakanda-un-futuro-esperando-ser-creado/
  • Ferran Esteve (2016) Afrofuturismo, ciencia ficción e identidad africana  http://lab.cccb.org/es/afrofuturismo-ciencia-ficcion-e-identidad-africana/
  • La Nave Invisible. (2017) Afrofuturismo. Raza y ciencia ficción  https://lanaveinvisible.com/2017/02/14/afrofuturismo-raza-y-ciencia-ficcion/
  • Ytasha Womack. (2013) The World of black sci-fi and fantasy culture. Lawrence Hill Books
  • Mark Dery. (1994) Black to the Future. https://www.uvic.ca/victoria-colloquium/assets/docs/Black%20to%20the%20Future.pdf
  • Afropunk, archivos sobre afrofuturismo: https://afropunk.com/tag/afrofuturism/

Gulf Futurism o futurismo árabe + futurismo musulmán

 

El futurismo árabe es más reciente como movimiento, si es que se le puede comprender así. Por el momento, solo aparecen dos nombres explícitamente asociados a éste, que son la artista Sophia Al-Maria y la compositora electrónica Fatima Al-Qadiri. Ahora bien, existe un horizonte cultural un poco más amplio que podríamos clasificar de futurismo musulmán

 

Para comprender estas corrientes, parece que la zona peninsular de Arabia es un disparador de estas miradas distintas. Es una zona que durante décadas ha estado asolada por conflictos geopolíticos, guerras y batallas económicas por la posesión de los activos del crudo. Además, en las últimas dos décadas, la zona del Golfo Pérsico ha visto el surgimiento de ciudades que con totalidad se clasifican de ‘futuristas’: la emergencia de los super-centros comerciales o «malls«, de rascacielos chocando con la horizontalidad arquitectónica y la planitud infinita del desierto, de la creación de islas explícitamente artificiales y vacías hacia el golfo, e incluso la creación de cero de ciudades, a golpe de inversión privada interna y extranjera, totalmente ‘inteligentes’ y sensorizadas, como Masdar

 

Un par de generaciones que han vivido entre el choque de guerras con una acelerada, extrema ‘modernización’  muy concentrada en zonas pequeñas, de claras influencias occidentales. Entre el conflicto político y la parálisis temporal dentro de los centros comerciales, con su bullicio consumista. Con una substitución progresiva del camello, como símbolo de prestigio familiar, por el coche. Más aun, en los últimos años los Emiratos Árabes centrados en Dubai, y Arabia Saudí, se han disputado el papel de centro de la innovación en el ámbito musulmán, confrontándose con Singapur o Khuala Lumpur

Las obras de las dos mencionadas artistas tratan de ahondar en estos choques culturales que, más que ser contradictorios o polos opuestos, conviven a la vez y se superponen como capas de realidades que están chocando. Un fenómeno humano y cultural que recuerda a uno físico cuántico. Reinterpretan qué significan los cambios y el futuro desde muy diversos puntos de vista que se superponen o se tensan entre sí en toda la zona del golfo

En esta línea, poco a poco en Occidente recibimos señales de otros ejercicios en la línea. No se trata, pues, de un simple encuentro de estéticas futuristas cliché (rascacielos, robots, viajes en el espacio) con chilabas, hijabs, cúpulas disneyescas y darbukas aceleradas. En cierto modo similar al afrofuturismo, se observa una intención de reposeer los propios futuros.

La artista Bahar Noorizadeh presenta quizás, en un complicado entramado de ideas, el momento en el que chocan esas visiones culturales que comentaba (baja el sonido un poco si te agobian los sonidos agudos)

 

En una de las clases que impartí dentro del máster «Design for Emergent Futures» (IAAC-Elisava), una alumna (thank you Saira!) me envió un puñado de referencias fascinantes, y como compartir es cuidar, este es el espacio para continuar la cadena de amor (por futuros mejores)

Recomendó el trabajo de Omar Gilani, pakistaní, un ilustrador donde fusiona imágenes de fantasía o mitología arabista y musulmán con efectos futuristas, y retrofuturistas, en ciudades árabes sin explorar. Desde nuestra perspectiva, parece más escenas de presentes o pasados alternativos que, quizás, ocurren en otras dimensiones

 

También enviaba referencia al artista visual Kenny Irwin, que, aunque ella señalaba era estadounidense, tenía imágenes que desde su punto de vista (de Saira), le parecían bastante sensibles a la perspectiva pakistaní o musulmana

 

Finalmente, se podría encajar el trabajo de Sevdaliza, que se desliza de maneras muy particulares entre sus raíces iraníes y zoroastras con toques de filosofía posmoderna y especulativa, y una visión muy especial del R&B oscuro.

 

Y no podría acabar este artículo sin mencionar el trabajo especulativo del filósofo Reza Negarasteni, especialmente en su Ciclonopedia (2008), donde reinterpreta los eventos tan extraños que dan forma al mundo hoy en día desde una perspectiva lovecraftiana con el ocultismo pre-islámico. Con unas propuestas muy avanzadas y densas, entre la maraña fictícia, de un concepto que más adelante trataremos: la hiperstición.

Para leer más:

  • Sindbad Sci-fi (cuenta de Twitter) https://twitter.com/SindbadSciFi
  • Islam and Science Fiction (web) http://www.islamscifi.com/
  • Karen Orton. The Desert of the unreal (2012) http://www.dazeddigital.com/artsandculture/article/15040/1/the-desert-of-the-unreal
  • Dazed Digital. Al Qadiri & Al-Maria on Gulf Futurism (2012) http://www.dazeddigital.com/music/article/15037/1/al-qadiri-al-maria-on-gulf-futurism
  • Natalie Olah. (2014) ‘Gulf Futurism’ is killing people https://www.vice.com/en_us/article/7b74wq/the-human-cost-of-building-the-worlds-tallest-skyscraper
  • Denise Marray, Adam Grundey. (2018) Arab sci-fi: ‘A revival of the imagination’ http://www.arabnews.com/node/1295901/art-culture
  • CPPFS. Muslim Futures https://postnormaltim.es/taxonomy/term/21

 

 

 

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