Diseño especulativo: objetos que crean nuevas posibilidades de futuro

 

CVDazzle, Camouflage from Face Detection. Proyecto especulativo para investigar y reflexionar sobre un futuro cercano o presente no consciente donde no podremos escapar de ser reconocidos y tener anonimato

 

Siguiendo el hilo de los últimos contenidos en esta plataforma, sobre el poder de las narrativas y la proyección imaginativa de los futuros, es hora de presentar por fin un espacio en el que se gestan ideas y preguntas sobre el futuro. No se trata ni de la literatura ni del cine. No se trata de la ciencia-ficción, ni de la producción de innovaciones tecnológicas, ni de la ciencia. Se trata del diseño. Desde los años 50 y 60 han ido apareciendo diversas corrientes dentro del diseño que están explorando diversas dimensiones, funciones y capacidades del objeto. No hablo de piezas bonitas con un toque futurista. Hablo de nuevas corrientes como el diseño crítico, el diseño especulativo o el diseño-ficción.

Las propiedades de los objetos: cosas que pueden hacer varias cosas

Antes de explicar con más detenimiento la caracterización de estas corrientes, es preciso antes adentrarse en algunos aspectos de los objetos, que nos pueden ayudar, luego, a entender cómo y porqué estas corrientes del diseño que veremos hacen lo que hacen.

¿Cómo definirías un objeto, por ejemplo, lo que tienes a tu derecha ahora mismo? Seguramente, lo describirías por su forma y aspecto, y quizá extenderías la explicación en qué lo usas. Más allá de lo funcional y lo estético, podríamos decir que los objetos tienen diversas propiedades, como por ejemplo:

  • Material: de qué está hecho, colores, formas, texturas, todo lo objetivo con que describirlo para un alienígena
  • Funcional: la utilidad para la cual se ha diseñado o fabricado de manera intencional
  • Estética: las sensaciones subjetivas que nos transmiten, normalmente agradables, por ejemplo, si nos parece bonito, si nos genera confusión, aborrecimiento, terror, sensación de bienestar…
  • Affordances/”ofrecimientos”: éste va más allá de la funcionalidad con la que “supuestamente” se ha fabricado una silla, una app (vamos a considerarlos objetos aunque no sean tangibles) o un robot. De siempre, el ser humano puede ser muy ingenioso encontrando nuevas aplicaciones y usos a herramientas que en un principio no habían sido hechas para ese nuevo destino, o simplemente nos desviamos del camino que el o la diseñadora, o ingenieros, o urbanistas, habían pensado
  • Diegética: en intersección con la estética, en ocasiones un objeto puede explicar o guardar una historia en sí. Así dicho, puede parecer que hable de una obra de arte, pero no necesariamente tiene que serlo. A continuación lo destriparé con más detenimiento
  • Agencia: esto da para ensayos e incluso nuevos paradigmas en la ciencia. La agencia es la capacidad que un objeto (o persona) tiene de generar una actuación, un impacto o un efecto sobre otro objeto o persona, sin necesidad de estar consciente de sí mismo. En ocasiones, debido a esas “affordances” y a otras propiedades, pueden actuar y generar externalidades que están incluso fuera de la idea del diseño original
Las affordances de una silla son múltiples, además de la obvia o normativa: además de para sentarse, una persona puede subirse a ella para acceder a niveles superiores (no muy seguro), o, incluso, para hacer ejercicio.
Fuente de la imagen: Kelly Brooks Yoga

La función diegética de los objetos

Dicho esto, si nos detenemos en la conjunción de las funciones diegéticas y la agencia, es en este campo donde el diseño rebelaría nuevas capacidades para intervenir en el mundo de la especulación de futuros.

La diegética es una función que todas conocemos gracias a nuestra cultura prolífica en películas y series. Ese término lo vemos asociado con frecuencia a la música: cuando nosotros, como espectadores, escuchamos la banda sonora, y de repente descubrimos que los personajes de la película, o serie, también escuchan esa canción (por ejemplo la bailan, la canturrean, apagan la radio y la música se apaga). Esa canción es música diegética. La propiedad diegética se refiere, pues, a la capacidad que un objeto que por su aspecto y otras propiedades combinadas hace que sea asociado al universo de una ficción o relato. No es del todo sinónimo a decir que es un objeto fictício, en tanto que existe en nuestro “mundo”.

Los objetos que aparecen en películas de fantasía y ciencia-ficción (aunque prácticamente, en cualquier género), desde los espacios arquitectónicos, los vestuarios hasta las armas y herramientas que aparecen son objetos diegéticos. Por su estética, sus formas, los materiales con los que están hecho, o emulan ser de materiales inexistentes, como por ejemplo el legendario Mithril del universo Tolkien, el adamantio del universo Marvel o el trilitio en el universo Star Trek, e incluso a veces sus extrañas funciones, nos explican más elementos entramados en el universo de los personajes, si es que no tienen un elemento importante en la trama. Porque los usos funcionales y estéticos vienen determinados en parte por la cultura a las que pertenecen.

Cota de malla de Mithril, un objeto mítico de El Señor de los Anillos
Imagen: El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo (2001, P. Jackson)

A modo de sintetización, podríamos decir que la propiedad diegética de un objeto o una interfaz se relaciona con el relato cultural y narrativo que encierra. Los objetos tienen la capacidad, o agencia, de llevarnos y transportarnos hacia universos diferentes, o al nuestro, de una manera que un libro o una película no harán. Simplemente otro mecanismo.

El tricorder de Star Trek, uno de los objetos especulativos más famosos de la historia de las series de ciencia-ficción. Imagen: Star Trek 1966-1969

Del diseño crítico al diseño especulativo

El diseño no es simplemente una disciplina con la que pensar y trazar mobiliarios bonitos o webs con gancho. El diseño es una disciplina con tantas aplicaciones y versatilidad, que ha inspirado parte de su filosofía o hacer en la cultura digital, especialmente su orientación a la resolución de problemas (problem solving) y su perspectiva centrada en el humano/usuario/consumidor (human-centered). Incluso está inspirando otros ámbitos como la investigación social, y otros sectores creativos con sus métodos para investigar y modelar nuevas soluciones.

Incluso puede abordarse desde una perspectiva casi artística. En el libro Speculative Everything: Design, Fiction and Social Dreaming (2013, MIT Press), de Anthony Dunne y Fiona Raby (que llevan un estudio de diseño de referencia internacional, Dunne & Raby), se relata toda la conexión e influencia del arte abstracto en el diseño, y la emergencia entre los años 60 y 70 de corrientes críticas dentro del diseño. Es a partir de este contexto donde se tienen en cuenta las propiedades del objeto que trascienden lo funcional y lo estético: la capacidad que un objeto tiene de transmitir narrativas sociales mediante su estética, de generar impactos en su entorno y ecosistema de cosas y personas.

TV Helmet Portable living room. Por Walter Pichler. Con esta pieza especulaba y de paso criticaba una sociedad cada vez más imbuida por los medios televisivos

De ahí que se cuestionaran ciertos abordajes sobre el diseño como el proceso que idea y ajusta los futuros objetos. El diseño podría reforzar el status quo, o ser un mecanismo para destriparlo y replantear la naturaleza de los objetos con los que convivimos. Así, a grandes rasgos, nacía el diseño crítico. Y del diseño crítico se comenzó a trabajar el desarrollo de conceptos con una mirada especulativa, también surgiría el diseño especulativo.

Para estos diseñadores, el diseño especulativo vendría a:

This form of design thrives on imagination and aims to open up new perspectives on what are sometimes called wicked problems, to create spaces for discussion and debate about alternative ways of being, and to inspire and encourage people’s imagination to flow freely

Trad: Esta modalidad del diseño medra en la imaginación, busca abrir nuevas perspectivas en lo que se llama en ocasiones “problemas retorcidos” [en español se ve más en su forma inglesa, wicked problems], [busca] crear espacios de discusión y debate sobre formas alternativas de ser, y [busca] inspirar y estimular que la imaginación de las personas fluya libremente

Dicho de otra manera, una de las funciones del diseño especulativo (crítico) es la de permitir a las personas adentrarse en el universo al que quiere interpelar el diseñador, mediante objetos, instalaciones o incluso hiperobjetos digitales. Estos universos pueden ser muy extraños, o pueden ser muy familiares. Pueden ser de futuros lejanos, o de futuros que podrían darse mañana. Y el objetivo es que, mediante el transporte a estos futuros, una pueda preguntarse cuestiones tales como si le gustaría ese mundo, qué debería darse para que ese futuro ocurriera, cómo sería la sociedad de la cual ese objeto formaría parte, etcétera.

United Micro-Kingdoms. Dunne & Raby, 2012/13. Estas piezas especulaban en clave crítica, después de trazar un escenario mediante la visualización de tendencias, donde la movilidad sería muy individualizada y autónoma (driverless), donde las personas se desplazarían individualmente, abstraída, hasta su punto de destino

 

 

Diseño-ficción

Más aun, desde esta perspectiva ha ido emanando otra corriente conocida como diseño-ficción. En este artículo para el CCCBLab expliqué qué es el diseño-ficción, pero para resumir, explota toda la potencia de la diegética de los objetos para generar, exponer y encastar relatos de futuro o mundos alternativos. En muchas ocasiones no existe una frontera clara con el diseño especulativo, y pueden ser sinónimos, aunque los mismos Dunne & Raby sí aplican una separación. Según indican, el escritor de ciencia-ficción y teórico del diseño y los objetos, Bruce Sterling, definió el diseño-ficción en una entrevista a la revista Slate de 2012 como

…the deliberate use of diegetic prototypes to suspend disbelief about change.

Trad: el uso deliberado de prototipos diegéticos para suspender la incredulidad sobre el cambio

Y en un ensayo sobre esta materia (muy recomendable) para la revista Wired en 2013, decía que

Design fictions are fakes of a theatrical sort, but they’re not wicked frauds or hoaxes intended to rob or fool people. A design fiction is a creative act that puts the viewer into a different conceptual space — for a while. Then it lets him go.

Trad.: El diseño-ficción son engaños del tipo teatral, pero no del tipo bulos malditos o fraudes con intención de robar o engañar a la gente. El diseño-ficción es un acto de creatividad que pone al espectador en un espacio conceptual distinto -durante un tiempo. Y luego le deja irse

 

Se utiliza como una subdisciplina transversal entre la prospectiva y el diseño, donde el diseño-ficción provee de métodos y herramientas para acabar de reflexionar mejores futuros. A diferencia del diseño especulativo, en el diseño ficción se es plenamente consciente que el objeto cumple una función narrativa, y que a su vez, la narrativa es una tecnología que nos ayude a reflexionar. Al igual que ocurre cuando leemos un libro o vemos una película, tal como señalaría el filósofo Edgar Morin, nos hace aceptar el universo en el que la acción y los personajes discurren, siempre y cuando no nos rompa la coherencia (por ello nos enfadamos o dejamos de inmediato un libro, una serie…). Y mediante la inmersividad que los humanos generamos con la narrativa, y donde nos dejamos llevar, es donde nos dejamos llevar a ese “espacio conceptual”, a ese mensaje.

Siendo el diseño una disciplina que juega con los objetos, mientras podemos usarlo, abordarlo, nos podemos dejar llevar como actores o entidades que forman parte del universo al que apela: ahí está la magia del diseño-ficción (y del diseño especulativo)

Para poner un ejemplo que nos han llegado algunas piezas, una de ellas en Barcelona, es el estudio de diseño Superflux

Mitigation of shock (2017). Superflux. Aquí, para la exposición “Después del fin del mundo” en el CCCB, recrearon un apartamento fictício del año 2050 de una pequeña familia pudiente. Los visitantes podían interactuar con los objetos que habían en éste. Fuente de la foto: 20minutos.es
Power of 8. Beamer bees. Superflux (2008). En este trabajo ficcionaron un mundo futuro donde las abejas habrían desaparecido, entre otros factores, y aparecerían nuevas relaciones con sus sustitutas. Aquí toda la información

 

Design Friction es otro referente en este campo, trabajan sobre todo en el ámbito de reflexionar y ayudar a generar nuevas y mejores políticas públicas

Dos especulaciones fictícias de apps de futuros posibles, para los que pensar, entonces nuevas políticas. Fuente y por: Design Friction

 

Near Future Lab, de cuyo co-fundador, Julian Bleecker, se le atribuye en ocasiones la invención del término “design fiction”, es otro nombre imprescindible. Tienen una mirada mucho más metodológica y profunda en el diseño-ficción, menos político, si cabe, pero muy creativo e inteligente. Quizá uno de sus proyectos más llamativos sea el de un catálogo de Ikea de un futuro cercano http://ikea.nearfuturelaboratory.com/

 

 

La androide Sophia y el lado oscuro del diseño especulativo (no crítico)

Sin embargo, podríamos apelar a otras formas de diseño especulativo, que no buscan tanto ser críticos, ni generar reflexiones, si no más bien, lubricar el camino a nuevas ideas no tan disruptivas pero con una finalidad más bien comercial o política.

Es el caso del uso del diseño de prototipos y anuncios por parte de empresas y corporaciones tecnológicas o incluso automovilísticas. Ahí andan los “concept cars” o prototipos de coche, los prototipos de nuevas interfaces de móvil o artilugios Smart que se presentan en congresos y ferias como la Mobile World Congress o el CES. En algunos casos se tratan simplemente de prototipos que, evidentemente, podrían convertirse en “innovaciones” al ser producidas y vendidas en el mercado. En otros, buscan una función distinta a la de simplemente presentar una idea de producto específica.

Coche prototipo de BMW, BMW’s Vision Next 100. Fuente de la imagen: The Verge
Prototipo de pantalla plegable. Lenovo Tech World. Fuente de la imagen: Android Authority

Existe un caso en el que no somos conscientes de que se trata de un prototipo especulativo. Hablo de Sophia, la androide más famosa. Si Sterling decía que el diseño-ficción se basa en generar un “bulo” o fake para convertir al espectador en un pensador, en este caso, sí engaña al espectador para que su incredulidad se anule para aceptar “lo innegable”, que sería el futuro con el que apuestan (no sólo sus creadores).

Se ha ido presentando a Sophia como un producto acabado-en-beta, si bien uno de sus creadores, Ben Goertzel, advertía a The Verge que no es androide, no tiene una Inteligencia Artificial real. Y algunos expertos en Inteligencia Artificial tienen duras críticas sobre ésta.

Sophia. Fuente de la imagen: Wikimedia

Esto es duro de oir cuando se ha ido vendiendo en los medios que ese futuro “ya está aquí”, que es un androide sin lugar a dudas. El proyecto especulativo no acaba solamente en circular a Sophia en conferencias y congresos, o incluso en importantes espectáculos de televisión, sino que Arabia Saudí se lanzó a “enrollarse” de progresía futurista nombrando a Sophia con la calidad de ciudadana (no-humana), encajando así con la perspectiva mainstream de futuro que es el transhumanismo. Recordemos que Arabia Saudí no hay separación de poderes, ni es un país democrático, donde las mujeres no están reconocidas como ciudadanas, por lo que al fin y al cabo, el gesto jurídico es un gesto de marketing, mientras buscan posicionarse frente a los Emiratos Árabes Unidos, los cuales están trabajando desde hace años para que Dubai sea entendida como capital internacional de la innovación.

Así pues, ésta sería una vertiente de diseño especulativo que emerge desde otros intereses, que no son como los descritos más arriba: digamos que sería el lado oscuro del diseño especulativo, que busca ganar terreno en nuestra credulidad sobre unos relatos muy determinados, para que nos parezcan definitivamente exclusivos e inevitables.

 

Lo positivo del diseño especulativo crítico es que busca hacernos pensar y vislumbrar que otros futuros alternativos sí son posibles e incluso necesarios. He aquí el manifiesto del diseño crítico de Dunne&Raby

A/B Manifesto. Dunne&Raby. A=atributos tradicionalmente asignados al diseño, B= atributos que buscan Dunne&Raby mediante el diseño

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