¿Para qué sirve el análisis de tendencias y de entorno?

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Al igual que ocurre con el futuro, más o menos todas tenemos alguna idea de qué pueden ser las tendencias. Pero como plantearé en un artículo más elaborado, en función de con quién hablemos, varía entre poco y mucho su significado. Esto no es algo trivial, ni una materia superficial, puesto que el campo del análisis de tendencias y del entorno, de los cambios que fluyen, se aceleran, o se transforman en el mundo puede ayudarnos más de lo que se podría pensar.

Para alguien del sector creativo, por ejemplo, sobre todo de la moda o del interiorismo, se refiere a unos cambios e inclinaciones estéticas, o de hábitos efímeros adoptadas por algunos referentes del sector durante una temporada en ocasiones corta, o adoptado una buena parte del colectivo creativo. Además, puede estar ligado o apoyado en información sobre cambios en la sociedad y consumo.

En cambio, para alguien familiarizada con el campo de los estudios de mercado o con la economía, o con el análisis de datos, se puede referir a un cambio perceptible, un cambio de dirección de la evolución, en un conjunto de datos, que se visualizan en forma de línea contínua, sobre un tema o ámbito dado, dicho sencillo.

Entonces, esto que en ocasiones se llama análisis de tendencias (como el resultado), o conocimiento de tendencias, no es más que la síntesis de conocimiento obtenido al investigar los cambios que se están dando en un sector, un ámbito, o una zona geográfica incluso, a lo largo de un período de tiempo.

Es eso que se puede encontrar en informes gratuitos y de pago tanto de tendencias como de investigación de mercado. O la información de transformaciones del entorno que se expone en congresos sectoriales.

E incluso se puede encontrar información en libros de sociología y mundo contemporáneo (megatendencias), artículos sobre el mundo económico o sobre otros temas, largo etcétera. Las redes, mientras pervivan, están repletas de información, contenidos (¡y ruido, y contrainformación, claro!)

Pero la pregunta es para qué sirven. Porque, aunque lo parezca, no existe un sentido común para todo el mundo que indique el camino intuitivo para utilizar esa información. En muchas ocasiones sabemos que se desestiman informes y recursos sobre estos asuntos porque no se le una clara aplicación.

Dependiendo del gremio en el que una se encuentre, le verá una aplicación, u otra.

 

¿Cómo se aplican las tendencias hasta ahora?

Existen múltiples técnicas, métodos y enfoques para aplicar la información de los cambios. Y tiene que ver tanto con el sector al que se pertenezca, como a su vez con la comprensión del futuro, aunque no sea tan obvio en ocasiones.

Por ejemplo, está el enfoque que busca responder al propio entorno, a los desafíos que van apareciendo. Un modelo basado en responder a las preguntas ¿qué amenazas y qué oportunidades podemos encontrar?

¿Existe alguna tendencia que, a medida que crezca, impacte negativamente?

¿Qué deberíamos hacer?

¿Si estos colectivos, usuarios o personas definidas como consumidores han cambiado estos hábitos, puede haber una oportunidad ahí?

En resumen, está orientado a la toma de decisiones más pura y clásica, a la estrategia.

 

Por otro lado está el modelo basado en buscar elementos de inspiración, conectado en exclusiva con la visualización de oportunidades, dejando más aparcada la visualización de amenazas.

Ésta es una perspectiva más propia de los sectores creativos, que simplemente busca nutrir los bancos de ideas de sus empresas para así focalizarlo a la innovación, a la creación de producto, o a decisiones estratégicas de comunicación.

Pero no simples ideas, sino que tengan algún tipo de base, de conexión con el mundo, o de contraste, o de aceptación potencial con tendencias de consumo, o sociológicas, por ejemplo.

Aquí entran temas peliagudos de cómo se aplican exactamente. Desde el copia-pega en campañas de comunicación de una tendencia estética, sin tener en cuenta todo el contexto sociológico, solo porque “les gusta a los jóvenes” (efecto Burns haciéndose pasar por adolescente).

Hasta la modalidad de extraer de movimientos culturales referencias, iconos y prácticas fuera de su contexto y significados originales. Apropiacionismo sin retorno. Un tema que puede ser incómodo para las familiarizadas, pero que en tiempos de emergencia ética y de una sociedad cada vez más sensibilizada en muy distintos aspectos, vale la pena revisar el porqué se hacen y si hay alternativas más justas.

En mi opinión, creo que es interesante que aunque se busque información para inspirarnos, nunca está de más aprovechar la energía dipositada en investigar y apreciar información que hable de riesgos emergentes (no debería verse como si fueran, no sé, fetiches de demonios o monstruos, ¡que de prever va la cosa!)

 

¿Para qué es útil todo este conocimiento pues?

Así como se comentaba, en resumen se puede decir que puede servir para:

  • Tomar decisiones estratégicas (para toda la organización, o para cuestiones más concretas, como por ejemplo cambiar en la forma de dar un servicio a los ciudadanos). En el corto e incluso para el medio plazo (de 6 meses a 5 años vista incluso!)
  • Tomar ideas para nuevos productos, servicios, o inspirarnos
  • Para tomar decisiones estratégicas de esos productos, servicios o el posicionamiento (siento si suena reiterado, pero me interesa que se vea enlazado con la capacidad inspiradora!)
  • Para comprender el mundo que nos rodea
  • En el caso del sector público, se aplican para tomar decisiones de políticas públicas, programas marco y otro tipo de acciones y previsiones de impacto social, o económico.

 

¿Cómo se hace exactamente la ‘aplicación de tendencias’?

Bueno, esto da para libros. En plural. O másteres.

Pero en general se puede decir que una vez obtenida la información, lo más importante es darle un sentido que conecte esa información con la realidad de tu organización o iniciativa (o, en el mejor de los casos, abra las miras hacia nuevas perspectivas!).

¿Y qué es eso?

Pues por ejemplo, si en un informe aparece el dato de que cada vez más personas prefieren ver/consumir los contenidos dentro de las propias redes sociales en vez de ser desviadas a webs y blogs, lo instintivo sería dejar de escribir en el blog como si no hubiera más mañana para las webs propietarias, y dedicarse a hinchar las redes sociales.

Pero lo valioso es entender en qué contextos se da. Por ejemplo, ¿se da por igual para marcas de entretenimiento que para marcas de servicios?

Y preguntarse, independientemente de la respuesta, si la web y el blog tienen un nuevo “significado”. O si las personas del entorno tienen la expectativa de que sirva la web para aportar otro tipo de valor,  contrastándolo con otros casos punteros o pioneros, por ejemplo.

Hay muchas vías para extraer valor del conocimiento generado en informes, investigaciones, congresos…

Una vez procesada la “información de tendencias” y convertido en conocimiento aplicado, entonces a partir de ahí se pueden aplicar o bien herramients y métodos para el desarrollo de ideas innovadoras y decisiones estratégicas, o para generar nuevas ideas (innovación, que no es solo para cosas con cachivaches y lo digital!).

 

Ahora que se acerca el final de año y es una necesidad evaluar este año, y planificar para los meses venideros, estamos preparando una serie de propuestas para ayudar a poner a punto vuestra marca u organización!

Dicho todo esto, si tienes alguna duda más, no dudes por lo menos en preguntárnoslo. Aquí en los comentarios, en las redes, o en privado

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