Varios tipos de futuros. El glosario que buscabas

Foto: Leo Wieling

Cuando comienzas a abordar teoría del futuro, te encuentras nueva terminología. Como ocurre con cualquier campo, claro. Uno de los pilares más fundamentales de los Estudios de Futuros y sus derivadas es que el futuro no existe, y por ello, para conceptualizarlo, trabajarlo, se habla del horizonte de futuros.

Quizás hayas visto o te suene de este blog el cono de futuros como forma de representación gráfica más habitual. En éste, pero también en otras representaciones, verás que se hablan de distintos tipos de futuros: posibles, probables, deseables o preferibles. Y quizás pueda ser lioso. Por eso, creía interesante en este breve artículo compartir toda la terminología que quizás estabas buscando, para resolver tus dudas

Nota aclaratoria: futuro en Estudios de futuros, y variantes como el diseño especulativo etcétera, se refiere a algo más amplio que un escenario visualizado o diseñado. Se refiere al campo que envuelve esa construcción narrativa, por decirlo de algún modo.

Fuente del cono perdida por Internet, una de las mil versiones

Por probabilidad y posibilidad

Ésta es seguramente la taxonomía o forma de clasificar futuros más tradicional en la prospectiva y Estudios de Futuros, tal como ya lo enseñaban personalidades como Eleonora Masini o Jim Dator. Se fundamenta en entender que el horizonte de futuros se puede trabajar desde una perspectiva probabilística y posibilística, seguramente como herencia a las primeras olas de los Estudios de Futuros, que estaban más enfocados en el cálculo estadístico y la probabilística de las tendencias, a golpe de análisis matemáticos y tecnificados.

Estos futuros son interesantes porque, aunque procedan de una tradición más “forecasting” al uso (guiándose en datos cuantitativos y proyecciones matemáticas), igualmente a día de hoy sigue siendo necesario fundamentarse en información sobre tendencias en curso. Aunque, quizás, en las últimas olas de la prospectiva, se considere que solo son útiles para el corto plazo (hasta 3-5 años desde el presente).

  • Futuros posibles: cualquier futuro que podría pasar. (Casi) todo el abanico de futuros lo son. Todos tienen una remota oportunidad de materializarse, aunque sea en algunos de sus aspectos, en presentes
  • Futuros Plausibles: podemos pensar que sí son posibles. Son aquellos que además de posibles, merecen nuestra aceptación, independientemente de si nos gustan o no. Plausible viene del latín “plausibilis”, relacionado con la palabra aplaudible. Las famosas predicciones suelen estar relacionadas
  • Futuros Probables: que desde una perspectiva probabilística, tienen un buen margen de probabilidad en suceder. Es un “podrá pasar”
  • Futuros Potenciales (J. Voros): que no somos capaces de detectarlos ni imaginarlos, pero subyacen como espacio de emergencias inesperadas, o como me gusta decir,”madre de cisnes negros” (y otra fauna que en el CPPFS planteamos con la Teoría de Tiempos Posnormales, pronto lo trataremos en Postfuturear!)

Por deseabilidad y plausibilidad

A este campo también se le ha ido dando importancia desde hace unas décadas, por distintos motivos. Por un lado, se puede considerar que aquellas visiones idealizadas han servido de motor para convertir un escenario posible, en más probable. Por otro lado, clarificar qué es lo que se desea, y lo que no, como sociedad, u organización, es importante para prepararse, evitar los peores escenarios en la medida de lo posible, y tener como guía el horizonte de lo deseable. Así pues, esta taxonomía se vincula con las energías (no en un sentido new age, sino antropológico y ejecutivo) que mueven el deseo y la percepción.

  • Futuros deseables/preferibles: los que deseamos, preferimos. Ya sea un colectivo pequeño, una empresa, o a escala social mayor
  • Futuros indeseables/distópicos: que preferiríamos evitar. Los que nos hacen plantear nuestra existencia en esta vida, seguramente…
  • Futuros plausibles: por consideración mía, creo que es bien ponerlo de nuevo aquí. Como ya comentaba, tiene que ver con las convenciones sociales y culturales, y las expectativas. En muchas ocasiones preferimos apostar por un futuro que “tenga sentido” aunque no nos guste, que por aquello que parece ridículo
  • Futuros absurdos (‘preposterous’, de J. Voros): relacionado con lo que se consideraría a escala social ‘ridículo’, imposible, contra el sentido común. Un enemigo habitual dentro de las corporaciones tradicionales, o de las administraciones públicas, por ejemplo
  • Futuro oficial/proyectado: en singular, se refiere a la visión de futuro más comúnmente difundida. Hoy en día sería ese que responde a la gran mayoría de “predicciones” que pululan a finales y principios de cada año, de tendencias extrapoladas, de imágenes de futuro tradicionales (robots, coches autónomos o voladores, rascacielos, etcétera). En este sentido, podría entenderse como un futuro plausible, y deseable por algún grupo social que lo promueve o lo reproduce.
  • Predicciones: son cachos o visiones más o menos completas de futuros que alguien enuncia (normalmente expertos en un campo ajeno a la prospectiva) y que se “asegura”, se promete indirectamente, que será, sin dar lugar a ninguna duda o concesión a otras posibilidades. Consciente o no, tiene que ver con lo que se considera plausible, con lo obvio (para no pillarse los dedos y ‘quedar mal’), o incluso deseable

 

Por posibilismos (no estadístico)

Esta taxonomía es mía, pero creo que útil. Es complementario a las anteriores. En un mundo de incertidumbres altas, volátil y cambiante, se ha estado observando que los estudios de tendencias basado en datos cuantitativos (a la Big Data, por ejemplo) tienen un límite de utilidad, y se necesitan nuevas gafas. Aquí, vendría por una perspectiva inspirada en algunas miradas de la Filosofía, sobre lo que es posible (ontológica, epistemológica o fenomenológica). Inspirada por las contribuciones internas que el compañero Naikodemus nos está sacudiendo. Pensar sobre la deseabilidad, la percepción o los límites de lo conocible, o el papel de lo ignorado, son algunas de las claves más importantes en los últimos años también de la prospectiva.

  • Futuros premeditados (S. van Gaalen): todo aquel futuro que ha sido pensado, imaginado o planteado por alguien, serían todos los de la anterior taxonomía (deseables)
  • Futuros posibles: ver en la primera clasificación por probabilidad
  • Futuros Potenciales (J. Voros): ver en la primera clasificación

 

Por distancia respecto al presente, cronológico

Otra taxonomía un tanto distinta se refiere a la distancia con respecto al presente. Aunque nos guste, desde los Estudios de Futuros, plantear en trabajar los futuros desde una perspectiva abstraída un tanto del presente para tratar de trabajarlos mejor (es una larga historia, en el fondo, da para otros artículos aparte), igualmente gran parte del interés en trabajar futuros procede de poder anticiparse o incluso provocar futuros presentes más positivos desde el punto de vista de quiénes lo trabajan. La terminología referida a los tipos de futuros ordenados cronológicamente también son interesantes e importantes de tener en mente

Una nota importante: la cercanía y lejanía ha ido variando a lo largo de las décadas. Cada tipo de futuro de los que verás a continuación se conectan con distintos tipos de perspectivas, métodos a aplicar preferentemente, y enfoques. Debido a la creciente incertidumbre, inestabilidad predictiva, y a la aceleración, entre otras, ha hecho que cada rango de futuro se aproxime más a nuestro presente, por ejemplo, los futuros cercanos pasaron de ser considerados de 0 a 10 años en adelante, luego de 0 a 5 años en adelante durante los 70, 80 y parte de la literatura de principios de los 90, hasta ser considerado por algunos autores de 0 a 3 años. Así pues, esto implica que algunos ejercicios de extrapolación de tendencias, se queden obsoletos a medida que se tratan de alejar respecto al presente… Siento que suena aun así confuso, pero trataré de explicarlo algún día

  • Futuros cercanos (near futures): aquellos que son más próximos a nosotros, aunque sean fruto de algún ejercicio especulativo. Hoy en día oscilaría entre los 0-3 años desde el presente. En la literatura de los años 70 y 90 quizás veas que recomiendan hasta los 5 o los 7-10 años incluso
  • Futuros intermedios (middle futures): aquellos futuros que se encuentran de 3-5 a 10-15-20 años desde el presente. Según autores, puede variar más. Aquí las extrapolaciones de tendencias no suelen recomendarse como única metodología, de ahí que el límite entre cercano y lejano varíe mucho más, seguramente acabe siendo delimitado por diferentes variables de un proyecto o investigación
  • Futuros lejanos (far futures): aquellos que van de 15-20 años en adelante
  • Long now (presente alargado): del proyecto The Long Now Foundation, para promover el pensamiento de sistemas a gran largo plazo, ¡a 10,000 años vista! Para pensar más allá del presentismo y el aceleracionismo de hoy en día tan enraízado
  • Presente extendido (Extended present): el equivalente a futuros cercanos desde la Teoría de Tiempos Posnormales. Próximamente hablaré de ésta, porque tiene muchos matices en cómo tratarlo más allá de terminios temporales. En este artículo de El País Retina, hacia el final, Jordi Serra explica un poco de qué van
  • Futuros familiares (Familiar futures): equivalente, más o menos, a los futuros intermedios desde la Teoría de Tiempos Posnormales
  • Futuros impensados (Unthought futures): equivalente aproximadamente, a los futuros lejanos desde la Teoría de Tiempos Posnormales

 

Otros términos asociados

  • Futuros alternativos (desambiguación): según autores y espacios, para algunos se puede referir a aquellos futuros producidos desde una visión no occidental, para otros, no mainstream, y para autores clásicos de la prospectiva (p.e. Eleonora Masini), se refieren a todos los futuros que van más allá del futuro singular y mainstream
  • Etnofuturismos (desambiguación): en la línea de los futuros alternativos no occidentales, puede referirse tanto a corrientes culturales que promueven visualizar los futuros de otras culturas y zonas desde sus propios términos y condiciones culturales y socioeconómicas, como el afrofuturismo o el futurismo árabe, pero también se ha usado como sinónimo de futuros alternativos
  • Escenarios de futuros: a veces concebimos cada futuro como un escenario, pero lo más usual es que cuando producimos escenarios solo representamos pedazos de un posible futuro. Ya sea con métodos estadísticos o Big Data, o ya sea en el opuesto con metodologías totalmente artísticas y creativas. Así pues, un escenario de futuro no es igual a un futuro
  • Wild Card (la traducción ‘comodín’, en este contexto, no es nada apropiada): evento poco probable de alto impacto que puede hacer derivar un futuro posible, en probable. Los Cisnes Negros de Nassim Taleb van en esta línea. Desde la Teoría de Tiempos Posnormales se habla también de Elefantes Negros, y de Medusas Negras

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