La tecnología puede ser sinónimo de futuro para algunas personas. Pero han aparecido, en el último medio siglo, nuevos enfoques en diferentes disciplinas que rompen con la visión de que la tecnología tiene un rumbo independiente en sí mismo, o que es el motor principal de transformación social, y nunca al revés. Que rompen con la concepción habitual de cómo pueden ser, también, los futuros de las tecnologías.
Estas visiones están cambiando
¿Cómo se pueden aplicar estos nuevos enfoques sobre la tecnología en la exploración tecnológica? ¿Por dónde comenzar?
Como decíamos en la parte I, cada enfoque y cada conjunto de paradigmas se conecta con formas de trabajar la información recogida sobre tecnología emergente. E incluso con los criterios para buscar dicha información, que por definición criban en qué nos fijaremos e investigaremos y en qué no.
Esto conlleva a que, por ejemplo cuando evaluamos un aspecto de una nueva tecnología mediante indicadores y criterios estandar, estos criterios e indicadores traen, como si fuera un caballo de Troya, un conjunto de ideas y premisas que necesitaremos darlas por hecho. Estar de acuerdo con ellas. En función de cómo entendemos el cambio tecnológico, en este caso.
Por poner un ejemplo más concreto, hablemos de adopción tecnológica.
Los datos de adopción de una tecnología son una manifestación superficial de un proceso social y técnico. Por ejemplo, el indicador volumen de usuarios mensuales y su progresión en el tiempo. Este indicador y estos datos no nos ayudan a entender los cómos y porqués. Los factores implicados. Solo a observar adecuadamente el patrón de progreso.
Adoptar una tecnología no es un factor de causa, sino de consecuencia. Yo adopto una tecnología porque me sirve. O porque mis familiares y compañeros del trabajo la están usando. Y no adopto esta otra porque no le veo sentido. Para entendernos.
Cosa distinta es que, desde el punto de vista de una empresa o una startup, sea un indicador «normativizado» del sector, para ver el valor de la nueva propuesta. Por ello, se vuelve como obligatorio monitorizarlo. Pero no nos ayudarán a entender los porqués. Solo se podría asumir, desde paradigmas más clásicos (que veremos por encima en la parte 3) que la puesta en circulación del producto tecnológico es la causa de la adopción.
Una visión así es miópica y autocomplaciente. Incluso hoy en día sería descabellado argumentar algo así: sabemos que lanzar una propuesta tecnológica, por fantástica que nos parezca, no es el principal y único factor necesario para que sea adoptada. El mercado como factor humano, ya se sabe que importa. Y que en realidad es complejo.
Los factores de causa son los que nos pueden ayudar a explicar también el encaje de mercado, y muchas más cosas. Dichas causas no solo las encontramos en un enfoque individualista, como el ejemplo que antes aparecía “yo adopto, no adopto”. Es decir, no solo basado en factores solamente psicológicos (deseabilidad o conveniencia, familiaridad…).
También, lo que nos indican los hallazgos y teorías de Estudios de Ciencia y Tecnología es que existen más factores, de una mayor escala. Las que definen cómo es el entorno.
Pueden ser económicos, sociales, culturales y de valores, políticos y regulatorios, ecológicos y de recursos, entre otros tipos. En esto nos aportará, entre otra información:
- Factores que son “drivers” o vectores de cambio. Algo así como la madre de un río (aunque nunca participa un solo factor en determinar la evolución de una tecnología, sino varios)
- Entender la realidad tanto de los usuarios como de otros agentes implicados (proveedores, colaboradores, clientes…) o del alcance de scopes (economía circular, sostenibilidad) incluso
- Un extra de información para determinar cómo de estable o de volátil es el entorno, con aspectos también cualitativos
- Qué factores, o incluso que aspectos propios de la tecnología son más relevantes, determinantes y necesarios, cuáles contingentes
- Evaluar mejor la ética de la tecnología en cuestión. Entendiendo esos factores, podemos entender mejor hacia dónde van y en qué sectores puede impactar, o en qué grupos sociales puede afectar, de qué maneras, y debido a qué aspectos de la tecnología
FRAMEWORK ¿Cómo aplicarlo en un proyecto de innovación o de estrategia tecnológica? Un primer framework para romper la visión clásica
¿Cómo se baja todo esto en un flujo de trabajo? ¿Cómo hacerlo de manera amable dado que solemos partir de unos marcos de trabajo determinados? Esos que ven raro los enfoques que comentamos en el anterior artículo (Science and Tech Studies…)
El secreto está en la salsa (mucho curro de entender cómo mucha teoría molona puede ayudarnos, y cómo traducirla para diferentes personas).
Para comenzar, os compartimos por encima un framework que creemos que puede ayudaros. Está basado en asunciones, o principios, para tener en cuenta en el diseño de una investigación, en la evaluación de su evolución, para el análisis y evaluación de mercado, y muchas más cosas.
Bien podría decirse que se podría aplicar una mirada PESTEL+V y con ello ya tendríamos suficiente. PESTEL+V son las siglas de Político, Económico, Social, Tecnológico, Legal, Valores (culturales, morales…). Si funciona, perfecto. Hay más formas, pero eso lo dejamos aparte.
Proponemos, por ahora, 5 asunciones para tenerlas a modo de recordatorio. Las podemos hacer en modalidad juego de cartas creativas 🙂
Asunción 1. La tecnología no sucede solo gracias a otra tecnología, ni es el único factor de cambio humano

Una primera regla, o asunción, que debe atravesar todo el proyecto de innovación o de estrategia, es que la tecnología no es un fenómeno que se produce a sí mismo, ni es un factor predominante por encima de los demás “PES(T)EL+V”.
Sí, la tecnología es “la sociedad hecha duradera”, como la definió Latour. Asumimos que tiene un papel importante. Pero no podremos menospreciar factores que no sean solamente Tecnológicos, ni menospreciaremos lo que está fuera de las lógicas de Mercado. Hasta a escala pequeña, para ejecutar una transformación digital (por ejemplo)
Asunción 2. tecnología ≠ digital ni tecnología ≠ innovación

Y sí, las tecnologías digitales, obvio, son tecnología, y existen innovaciones tecnológicas. Lo que queremos expresar es que tecnología no solo debemos visualizarla como que es exclusivamente digital. Ni que todas las formas de innovación son tecnológicas. Puede haber innovaciones sociales, de formas de organizarse, por ejemplo. Y existen otras ramas de tecnología además de lo digital.
La computación hace 100 años era una rama menor de desarrollo tecnológico -era un nicho, partiendo del trabajo de Charles Babbage y Ada Lovelace. ¿Podríamos asumir con tanta ligereza que dentro de 100 años lo digital será lo predominante? Sospechamos que podría tener más que ver con la Regeneración ecológica 🙂
Asunción 3. El mercado pesa, sí, pero ojo a otros factores que pesan más de lo aparente

Sin dinero ni recursos no hay desarrollo tecnológico. Ni sin las redes apropiadas ni el conocimiento, tampoco. Importan, como se ha visto, las expectativas que se entretejen con lo económico. Importan las narrativas. Importa la Cadena de Valor para hacer posible un nuevo producto técnico.
Importa cómo es la vida y el coste de ésta de las personas. Y cómo ha cambiado en los últimos años.
Importa también el Ciclo de Vida de los dispositivos y componentes. Importa el impacto ambiental, incluyendo de «La Nube».
Asunción 4. Lo micro, lo meso y lo macro

Lo que es arriba no es abajo. Lo que sucede a pequeña escala no es el mismo fenómeno que en la gran escala. Lo pequeño converge con otros pequeños factores de otros tipos. Y generan un todo nuevo.
Como las proteínas que forman ADN, no somos proteínas a escala gigantesca, sino combinaciones especiales y funcionales de muchas células especiales.
Asunción 5. No todas las tecnologías tienen la misma escala

Algunas son en realidad campos de investigación, como las IA: hay muchos tipos de tecnología IA, subtipos, y corrientes transversales (es en realidad un lío, cuando te metes). Otras son familias tecnológicas, como la computación.
Luego tenemos productos tecnológicos con nombre y apellido, como ChatGPT. En este tipo de casos, es una forma de moldear, paquetizar y entregar -para entendernos- una tecnología como uno o varios modelos de lenguaje grande (LLMs) de una misma empresa: GPT-3.5, GPT-4, GPT-4o. O incluso, como en el último caso, en realidad es un ensamblaje de varias tecnologías y técnicas.
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