Una breve guía para aplicar los ODS en tu organización -y luego ir más allá

Índice - ¿De qué se habla aquí?

Tiempo de lectura: 11 minutos

Bien, ya hemos visualizado qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y consideras o consideráis en tu negocio u organización que queréis contribuir en ellos, o al menos no participar en hacer más gordos los retos a los cuáles responden, como el cambio climático o las desigualdades sociales.

¿Cómo comenzar con los ODS? Esta es una breve guía para comenzar a conectar, de manera sencilla en tu negocio, incluso si es pequeño, con un modelo más sostenible.

 

Cosas a tener en cuenta y qué vas a necesitar

  • Conocer tu negocio u organización es necesario. Lo primero es tener un mínimo de información a mano sobre el estado de tu organización, el modelo de negocio, las redes y conexiones o relaciones con otros agentes, por ejemplo
  • Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son 17, y cada uno conlleva varias metas o sub-objetivos para poder alcanzarlos, unas 169. Por lo que si te lo estás planteando, un primer paso es introducirse un mínimo en el tema (aquí), y luego léerselos todos. No es tan largo. Al menos con la versión web de la ONU, clicando a cada uno hay una breve descripción y una síntesis de las metas. Además han incluido un brevísimo apartado en relación a la COVID-19 en cada ODS
  • Plantear los ejercicios que te proponemos (es una versión muy simple, y existen otras propuestas más extendidas también abiertas que las añadiré al final del artículo, y luego marcos de trabajo basados en datos y métodos más rigurosos) a través de varias sesiones internas. Una dinámica algo sencilla puede ser en formato de debate donde puedan participar las personas que toman decisiones (nivel-C /CxOs, fundadores y socias, comité asesor o similares) o incluso todo el equipo si no es muy grande, o en etapas más avanzadas. O en formato de talleres para trabajar ideas.
    • Aunque “talleres” es un mundo, puede ser delicado. Algunas dinámicas de Design Thinking podrían valer, quitando la orientación hiper-solucionista, dado que una reflexión sobre estrategia y/o transformación del negocio o cultural no casan a veces con “soluciones simples”, hay varias palancas de las cuáles tirar
  • Aunque he expandido en varios artículos más duros algunas reflexiones, ten en cuenta que tal como presentan los ODS en la ONU están pensados para la escala de países, de naciones. Son tamaños diferentes, y una complejidad mayor, por lo que una vez leídos y discutidos, una orientación puede ser preguntarse cómo aportar algo desde la escala de tu organización, o cómo se podrían traducir

 

Una revisión cruzada de la forma de tu organización o negocio con los ODS

El primer paso será revisar los Objetivos de Desarrollo Sostenible como ya proponía antes.

Primero de todo, los ODS no son una caja de herramientas para medir el impacto ambiental de tu organización, sino para reflexionar sobre los diferentes impactos también en la escala social y económica.

Por otro lado, necesitaréis hacer una revisión sintética del estado de la organización. Cuanto más grande y con más historial, más tiempo puede llevar. Cada una es un mundo, pero algunas áreas a valorar son:

  • La cadena de valor o los procesos implicados (e incluso materiales) que se necesitan para producir y luego para entregar (distribución incluida) en aquello que hacéis u ofrecéis. Incluso si son servicios. Recuerda que la electricidad existe, y que Internet consume energía también
    • Materiales y recursos necesarios para producir lo que se hace, o el material que entra en la oficina o en casa. De dónde proceden, en qué condiciones se han cultivado / producido / originado…
    • Transporte de esos materiales y recursos
    • Procesos de producción internos
    • Distribución a tienda, a la web, hacia quiénes lo compran / usan
    • Quién lo usa y cómo lo usa (p.e. para ODS relacionados con medio ambiente, esto importa por ejemplo sobre la durabilidad de los objetos…)
    • Qué pasa con eso cuándo se acaba (para servicios es otra historia, pero para productos físicos p.e. iría relacionado con si es fácil o no de reciclar)
  • El modelo de negocio. Va relacionado con lo anterior, pero como también cubren un poco la dimensión económica, podemos acabar de revisar otros flecos
  • El modelo organizacional y la composición del equipo, la distribución de los sueldos y del beneficio y la cultura real interna (no la que hay sobre el papel)

Una vez que esto se ha hecho, y después de haber leído con cuidado y mimo cada Objetivo con sus medidas respectivas, entonces podemos pasar a hacer un análisis cruzado. Primero se revisará la coherencia

 

Impactos ya existentes hacia los retos de los ODS

Existen (o se pueden crear) métodos más exhaustivos para evaluarlo, pero podríamos comenzar por hacer un “test”.

La idea aquí no es comenzar por pensar “cómo mi organización/nosotras podemos ayudar a…” sino evaluar antes si no se está impactando negativamente, y además si ya se está contribuyendo a favor conscientemente o no.

Aquí te pongo un ejemplo más concreto con el primer ODS, que puede traer dolores de cabeza

ODS 1- Fin de la Pobreza

  • Del 0 al 10 e incluyendo No Aplica (N/A); siendo el 0 igual a impacto negativo, 1 muy flojo y 10 fuerte presencia, ¿cómo puede estar contribuyendo la cadena de valor en el ODS1-Fin de la Pobreza?

Por ejemplo, que los trabajadores de un proveedor tengan también buenas condiciones laborales…

  • Del 0 al 10 e incluyendo No Aplica (N/A); siendo el 0 igual a impacto negativo, 1 muy flojo y 10 fuerte presencia, ¿cómo puede estar contribuyendo el MODELO LABORAL Y ORGANIZATIVO interno en el ODS1-Fin de la Pobreza?

Un ejemplo claro aquí sería analizar si los trabajadores de la empresa tienen un sueldo adecuado con su trabajo y horario, sin brechas o diferencias de salario por género

 

Un análisis cruzado de conjunto

Una vez realizado esta etapa de evaluación interna, lo ideal sería hacer una media de cada evaluación para cada ODS, y luego aplicarlo en una herramienta visual que permita valorar mejor a golpe de vista.

Una idea podría ser un tablero de semáforo. El gris aquí se aplica para los campos que se considerarían No Aplica N/A

Fuente: nuestra

Otra idea, un diagrama de araña. A menos que haya una buena diseñadora, quizás puede verse un cacao poner los 17 todos juntos, así que una recomendación más sencilla podría ser crear uno para cada uno

Fuente: nuestra

Con estas herramientas sencillas de visualización nos podemos hacer una idea del estado de la organización respecto a los ODS. Algunos ODS puede que no tengan mucha lógica con tu organización.

Por ejemplo, si tu empresa es una pequeña agencia de comunicación, el ODS6-Agua limpia y saneamiento se transformará en un “reducir envases de plástico, fomentar los envases personales y el relleno de agua, aportar agua potable y limpia a todo el equipo, y evitar el derroche en la cocinita”.

O el ODS14-Vida Submarina pueda no tener ningún sentido, o como mucho un “evitar incluir pescado de origen desconocido en los futuros cáterings post-covid”. En cambio tenga más sentido otros ODS como el de Igualdad de Género, Trabajo Decente o Educación de calidad…

Por lo que evaluar, con un poco de mimo qué aplica y qué no, es importante.

Y si se ha dado importancia al ejercicio reflexivo, probablemente ya haya parte del siguiente ejercicio algo avanzado

Y una última nota: atención con los semáforos rojos. Especialmente en ODS que afectan en general a la gran mayoría de negocios y organizaciones.

Esta es una lista orientativa de ODS que pueden ser muy, muy transversales a cualquier organización de cualquier tamaño:

  • ODS3- Salud y bienestar → riesgos laborales, tiempos suficientes de descanso, conciliación, salud mental…
  • ODS5- Igualdad de género → actitudes machistas, igualdad de salario, igualdad de acceso a oportunidades sin que influya el género…
  • ODS6 – Energía sostenible → fuentes de la energía de la empresa, incluso si son oficinas…
  • ODS8 – Trabajo Decente y crecimiento económico → condiciones laborales decentes para todos los niveles de trabajadores, acceso a las herramientas de producción fácil para todo el equipo, mejorar el bienestar interno con otras medidas, facilitar formación para que usen bien nuevas herramientas y procesos…
  • ODS10 – Reducir las desigualdades → va relacionad con el 5 y el 8, y con desigualdades relacionadas con diferencias marcadas por “raza”, las capacidades cognitivas, religión…
  • ODS11 – Ciudades y comunidades sostenibles → aplicado a organizaciones con espacio físico, podría estar relacionado con un espacio que facilite el trabajo, que sea sano física y mentalmente, que ayude a prevenir riesgos laborales, e incluso fomentar (pueden haber ayudas) la adaptación del espacio físico para reducir el impacto ambiental (p.e. reducir la potencia del aire acondicionado, mejorar el aislamiento térmico…)
  • ODS12 – Producción y consumo responsables → en producción, va relacionado con la vida de los productos si aplica, y con consumo, puede ir relacionado con materiales de producción como de oficina

 

Decidir en cuáles ODS podéis aportar más. Quien mucho abarca poco aprieta

Aunque formes parte o dirijas una entidad de +2000 trabajadores, como si es de 3, estamos hablando de objetivos asociados a retos complejos. Por lo que es más eficiente o estratégico centrarse en aquellos ODS donde más valor puedes/podéis aportar.

Ahora sí la pregunta es “en qué podemos contribuir”.

En este otro artículo discutía algunas “tendencias” que han aparecido en el último año de cómo se están aplicando los ODS en el entorno corporativo y empresarial.

Una tentación rápida quizás es la de las campañas de comunicación o la filantropía clásica.

Por eso hacer antes una revisión interna merece la pena. O la cosa cae en greenwashings y socialwashings varios.

O bien estaremos poniendo mucho la atención en el “hacia fuera” y unos recursos, cuando se podría contribuir de una manera más potente y también para el largo plazo reformulando la cultura interna, una distribución de recursos para mejorar la calidad social del trabajo interno, o la inversión en materiales más sostenibles.

Y algunas acciones tienen un coste muy bajo de inversión, como por ejemplo un protocolo de actuación contra actitudes machistas dentro del equipo (en relación al ODS5- Igualdad de género).

Dicho esto, vamos a reflexionar sobre en qué ODS podéis contribuir más. En el ejercicio anterior se habrán visto algunas cosas, pero hay otras áreas más

  • Propuesta de valor ¿qué ofrecéis? ¿Y cuál es vuestro propósito?
    • Por ejemplo, si vendieráis conservas de pescado, claramente os apela el ODS14- Vida Submarina. Si en cambio fueráis una asociación de fomento de la innovación en el territorio, sería el ODS4- Educación de Calidad y el ODS9- Industria, Innovación e infraestructura (y secundariamente otros como el 12 de producción sostenible o el 8 de crecimiento económico, el 5)
  • ¿En qué áreas tenéis más puntos fuertes? ¿Y además, en relación a la evaluación anterior, en qué ODS tenéis más fortaleza?

Para comenzar, podría ser interesante seleccionar uno. A lo mejor ese escogido ya es una movida y necesitará muchos ajustes y un plan estratégico de varios años

Por ejemplo, si fuera una empresa de conservas de verdura, y seleccionase el ODS-15 – Vida de ecosistemas terrestres, algunas medidas podrían ser cambiar de distribuidores hacia unos que sean de proximidad y no usen ciertos pesticidas, y fomentar el tratado de los residuos orgánicos en producción de abono.

Esas medidas implicarían cambiar procesos, elevar a lo mejor el coste del producto… No son decisiones simples esto de los ODS.

 

Traducir las metas del o los ODS seleccionados en metas alcanzables y más o menos medibles

Una vez seleccionado el ODS o unos pocos ODS, es el momento de hacer un primer ejercicio y traducirlos en medidas y acciones.

En ocasiones es cuestión de comenzar por cualquier lado para combatir el bloqueo “a la página blanca”. Un ejercicio más focalizado para encontrar ideas es preguntarse:

  • ¿Cómo sería nuestra organización dentro de 3 o 5 años con el ODS seleccionado “aplicado”?
  • ¿Qué beneficios a nuestro entorno habría aportado?
  • ¿Qué beneficios internos estaríamos disfrutando?

 

Una vez realizada una visualización rápida, podemos hacer un ejercicio rápido de backcasting, o de ir desde ese “futuro” ideal, hasta el presente. De alante hacia atrás:

  • ¿Qué cosas deberían haber pasado a partir de hoy hasta esa Visión para que se cumpla?
  • ¿en qué áreas de la empresa se debería poner más foco? ¿Por qué?

 

A partir de aquí ya deberían surgir ideas de qué medidas y acciones deben suceder.

Además, algunas pueden ser muy grandes, amplias o ambiciosas, por lo que un siguiente paso podría ser desglosarlas, “trocearlas” en acciones más pequeñas

Una última recomendación sería evaluar que no tenga conflictos con la estrategia general, ni con los valores originales de la organización, porque en el día a día se puede traducir en que se deje el plan de implantación del ODS.

De paso, preguntarse por qué existe un conflicto así es un ejercicio fértil y nutritivo. Y volverse a preguntar “para qué” se quiere implantar o contribuir en los ODS.

 

Poner en el calendario, y agendar en las revisiones trimestrales o anuales el avance

El último paso para esta versión super rápida sería poner en la agenda esas acciones, junto a métricas o indicadores que ayuden un mínimo a revisar si se están cumpliendo. Sopesando siempre que algunas cosas no necesariamente son sencillas, quizás requieran además de un presupuesto, previo bloqueo de éste, etcétera.

Esto una buena gestora de proyectos, o el fundador de la organización puede darle pensadas en qué criterios y elementos pueden convertirse en indicadores.

Por ejemplo, si nos hemos propuesto contribuir a reducir el impacto del clima de nuestra agencia de viajes, y nos hemos puesto como acción investigar proveedores y espacios sostenibles, un indicador podría ser el número de proveedores potenciales analizados y contactados, o haber alcanzado una relación con 10.

 

Ir más allá

No recomendaríamos, en realidad, esta aproximación como forma de diseñar una nueva estrategia más sostenible. Los ODS encorsetan en exceso la complejidad a la que cualquier marca está sometida. A sus relaciones con otros agentes (p.e. clientes, instituciones, proveedores y mucho más), a su tipo de actividad.

Los ODS son geniales para comenzar por algún lado en los paradigmas sostenibles, pero no para meterse de lleno.

Esta sería una guía super simple. Si te interesa más, puedes leer:

Clica en la imagen para saber más

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